Copa Sudamericana 2006 y el anacronismo latente
Se inicia este engendro que sirve para el lucimiento de los equipos argentinos (Boca Juniors especialmente) ya que los demás países hacen lo correcto: clasifican, es un eufemismo, los equipos que no jugaron la Libertadores, con la excepción de Paraguay, Argentina y Chile. En otras palabras: Un zafarrancho que lo único que busca es lucrar. El fixture se supedita a lo que determine Fox Sports, quienes tienen los derechos de transmisión.
Hay una sima diferencial con los torneos que organiza la UEFA: la Champions League, 50 años de vigencia, y la UEFA Cup, con una antiguedad de 35 años. En tanto, la Conmebol troca cada cierto tiempo (llámese Recopa, Mercosur o Conmebol). Es una muestra más de la incapacidad dirigencial para proponer torneos más competitivos y de mayor realce. Habría que remarcar que el susodicho torneo sirve para amenguar el creciente déficit de los clubes. De ahí que a tropel vayan los equipos a participar, sin interesarse por el formato o la forma arbitraria de clasificación. Dependiendo únicamente del humor y los intereses dirigenciales.
Una pena. La Libertadores nos mostró a equipos de primer nivel como: Internacional, San Pablo, Libertad, LDU y Chivas (aunque esta pertenezca a la Concacaf).
En las antípodas, Europa, a través de la Copa UEFA, da la relevancia correspondiente a equipos de segundo y tercer nivel. Caso el último campeón: Sevilla. Quienes, insólitamente para la mayoría, el día de hoy, humillaron al pretencioso Barza, ganando así la Supercopa Europea. He ahí lo gratificante para un equipo de segundo nivel y que ahora se tutea con los grandes del Continente. Algo que por cierto aún está lejos de suceder en esta parte del continente.
Hay una sima diferencial con los torneos que organiza la UEFA: la Champions League, 50 años de vigencia, y la UEFA Cup, con una antiguedad de 35 años. En tanto, la Conmebol troca cada cierto tiempo (llámese Recopa, Mercosur o Conmebol). Es una muestra más de la incapacidad dirigencial para proponer torneos más competitivos y de mayor realce. Habría que remarcar que el susodicho torneo sirve para amenguar el creciente déficit de los clubes. De ahí que a tropel vayan los equipos a participar, sin interesarse por el formato o la forma arbitraria de clasificación. Dependiendo únicamente del humor y los intereses dirigenciales.
Una pena. La Libertadores nos mostró a equipos de primer nivel como: Internacional, San Pablo, Libertad, LDU y Chivas (aunque esta pertenezca a la Concacaf).
En las antípodas, Europa, a través de la Copa UEFA, da la relevancia correspondiente a equipos de segundo y tercer nivel. Caso el último campeón: Sevilla. Quienes, insólitamente para la mayoría, el día de hoy, humillaron al pretencioso Barza, ganando así la Supercopa Europea. He ahí lo gratificante para un equipo de segundo nivel y que ahora se tutea con los grandes del Continente. Algo que por cierto aún está lejos de suceder en esta parte del continente.

