Y Rocío Nuñez pidió disculpas….
El fin justifica los medios", lo dijo Maquiavelo siglos atrás. Vivimos en plena globalización en donde las figuras mediáticas inundan la pantalla. En los ochenta recuerdo perfectamente dos engendros mediáticos: Madonna y Michael Jackson. Mientras la primera, a pesar de no tener aptitudes para el canto, se convirtió en una de las estrellas del descolorido pop actual; por su parte, el segundo comenzaba su metamorfosis al ritmo de su escabrosa pedofilia. Pasado más de un cuarto de siglo, el desparpajo es mayor, e incluso bizarro. La pusilánime Paris Hilton es una de las figuras del actual showbussines, cuyo único mérito es ser hija del dueño de una gran cadena de hoteles y por ende aparecer en evento o fiesta de primer nivel. Claro que la frondosa billetera le abría todas las puertas, incluso del Festival de Sundance (donde Redford estaba que trinaba de cólera). Se añadía un vocablo más al diccionario: las figuras chatarras.
Por estos lares, Luciana Salazar se convirtió rápidamente en una figura de nivel, aún a pesar de no saber cantar, ni bailar, ni siquiera actuar (aunque algunos o varios me dirán que calentó bien la pantalla con su bodrio “Luli in love”). Pero la consistencia de Luciana son las gomas que tiene (bien puestas, hay que admitirlo) y los retoques innumerables que se realizó en su cuerpo, de tal forma que dio lugar a una figura admirable, codiciable para los hombres y envidiada por las mujeres. Dicha inversión dio frutos: la presencia de la blonda en equis evento es factible luego de desembolsar el pago (en dólares americanos) del cachet y requerimientos como: limusina, y pernoctar en hotel 5 estrellas con su troupe, etc.
Entonces enojarse con Rocío por lo que hizo me parece una exageración. Total: hizo lo que la gente le pidió, claro que el lugar fue ideal, no?. Que hubiera sucedido si el desfile era en la seccional colorada del barrio San Vicente?. Mmm..nunca lo sabremos. En fin, la prensa de Paraguay trató tema de la única forma que sabe hacerlo: de manera light, al igual que la prensa deportiva local cuando se refirió muy someramente a la pésima organización del Sudamericano Sub 20.
Son los tiempos en que vivimos. Lo mediático es lo que vende. Si tuvimos un presidente con un auto mau (BMW) y ahora denostar a un mina cuyo coeficiente intelectual es inversamente proporcional a su audacia, es por demás insólito.

