SEMIFINALES DE LA LIBERTADORES 2006: PARTIDOS DE IDA
Libertad no pudo. Estuvo poco fino en el remate final. Aún así tenemos que admitir que el Internacional tuvo sus ocasiones. Los brasileños manejaron la pelota a su antojo durante el primer tiempo. Hizó pressing en toda la cancha. Dificultando así el accionar gumarelo. Incluso mereció irse arriba en el marcador. De ahí que en el segundo tiempo, los locales se esforzaron por nivelar el partido y, a su vez, el Internacional se paró de contragolpe. La impericia de ambos originó el 0-0. Ahora queda esperar el partido en Porto Alegre. El Inter seguramente mejorará en su juego, tornándose así más ardua la tarea para los liberteños. La actitud mostrada en el Monumental debe prevalecer. Pero, ojo, Internacional es mucho más equipo que River. No olvidar ese detalle. El partido puede ser aún para cualquiera de los dos. Depende de Libertad. Eso sí, a no olvidar que el rival también juega y ahora lo hará en casa.
Por su parte, para las Chivas su sueño trocó en pesadilla. No pudo ante un solvente San Pablo, que lo maniató en la mayor parte de los 90 minutos. Durante la primera fracción dio una lección de cómo controlar al que, hasta la fecha, era el mejor equipo de la Copa. E incluso tuvo ocasiones de gol. En la última parte, recién las Chivas pudo acercarse al área rival y llevar cierto peligro. Pero los brasileños demostraron que son aún más eficaces en el contragolpe y generaron un penal, el cual Rogerio ejecutó con gran aplomo.
La sensación, que flota en el ambiente, es que a los mexicanos y paraguayos los supero la coyuntura. Aún así, creo que las cosas no terminan ahí. Las Chivas al igual que Libertad tienen oportunidad de revertir los marcadores adversos. El fútbol, contra lo que muchos sostienen, es previsible. El sueño aún no termina.
Como colofón, la Libertadores ha puesto en evidencia, cada vez más, las acentuadas diferencias entre los torneos cortos y los torneos largos. De ahí la ventaja que tienen los equipos brasileños. Debido a que su torneo es como Dios manda, esto es: se juega a 2 ruedas de 18 fechas cada una, y el que sale primero es el campeón y los 2 últimos descienden. Así de simple. Ahí tenemos al Internacional y el San Pablo sean equipos trabajados con solvencia y personalidad.
Eso únicamente se logra con el tiempo. Cualquier entrenador podrá dar testimonio de esto: para lograr un equipo solvente, deben jugar juntos como mínimo 6 meses, preferible un año. En Argentina sólo Boca y Veléz se pueden llamar equipos competitivos y en Paraguay Libertad es el único equipo compacto. Esto es: Mantener una base de jugadores claves y en igual manera, a pesar de ciertas tormentas, a su entrenador. Los esperpentos torneos Apertura y Clausura, fomentan caos (equipos endebles, técnicos despedidos a granel y poco espectáculo) produciendo campeones esmirriados; ejemplo: Racing, Newells, River, etc. Siendo lo único importante el negocio televisivo. Que incluso digitaliza el calendario. Una aberración que le ha costado a la Argentina no tener representante entre los 4 primeros y cuyo modelo han adoptado el resto de Latinoamérica, teniendo como secuela equipos con poquísimo bagaje futbolístico. Comparar los torneos locales de hace 20 años atrás con los actuales nos da una justa medida de lo dicho.

